Una sesión dura aproximadamente 1:30h. Te recibo y nos sentamos para que me cuentes qué te trae a consulta. Después te tumbas en la camilla, vestida y cómoda. A partir de ahí, es el cuerpo como sistema complejo el que nos guía durante la sesión: él marca las prioridades, el ritmo, y nos da la información necesaria para trabajar lo que te trajo a consulta.
La sesión comienza con el test muscular de kinesiología para detectar y nivelar los desajustes adaptativos prioritarios, y restablecer un equilibrio básico que permita luego trabajar más profundamente desde la etioterapia y la sintergética.
Con etioterapia, mediante la respuesta del pulso (VAS o RAC) se accede a información de la experiencia de vida de la persona, o a hechos transgeneracionales, que la persona no ha podido metabolizar a nivel físico, biológico y/o psíquico.
La sintergética, también mediante el pulso VAS, acompaña a la etioterapia desde un lugar más energético, biológico y bioquímico, complementándola de manera esencial.
El fin de la terapia es aumentar la autonomía y la conciencia propia, para lograr un mayor bienestar físico, mejorar la capacidad de afrontar la vida cotidiana, y ganar mayor libertad de acción personal.